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Receta Pizza de verduras

45 minutos

Fácil

4

Fácil

Información Nutricional

Calorías: 350 kcal. Proteínas: 17 g. Grasas: 11 g. Carbohidratos: 48 g.

Ingredientes

  • Para la masa:
  • 2 tazas de harina integral.
  • 1 cucharadita de levadura seca.
  • ¾ taza de agua tibia aproximadamente.
  • 1 cucharada de aceite de oliva.
  • ½ cucharadita de sal.
  • Para la cubierta:
  • ½ taza de salsa de tomate natural.
  • ½ pimentón rojo.
  • ½ cebolla morada.
  • ½ taza de champiñones laminados.
  • ½ taza de choclo cocido.
  • 150 g de queso mozzarella o queso bajo en grasa.
  • 1 cucharadita de aceite de oliva.
  • 1 cucharadita de orégano.
  • Albahaca fresca o seca a gusto.
  • Pimienta a gusto.
Receta destacada

Preparación

  1. En un recipiente, mezcla la harina integral, la levadura y la sal. Agrega el aceite de oliva y poco a poco incorpora el agua tibia hasta obtener una masa suave que no se pegue demasiado en las manos.
  2. Amasa durante unos 5 minutos y deja reposar tapada durante 20 minutos en un lugar tibio.
  3. Mientras tanto, corta el zapallo italiano, pimentón, cebolla y champiñones en láminas delgadas. Puedes saltear rápidamente la cebolla, el pimentón y los champiñones con una cucharadita de aceite para intensificar su sabor.
  4. Precalienta el horno a 220 °C. Estira la masa sobre una bandeja ligeramente aceitada, formando una pizza del tamaño que prefieras.
  5. Distribuye la salsa de tomate sobre la masa y agrega el queso. Luego incorpora las verduras y el choclo de manera uniforme.
  6. Espolvorea orégano y pimienta y lleva al horno durante 15 a 20 minutos, o hasta que los bordes estén dorados y el queso completamente derretido.
  7. Al sacar la pizza, termina con unas hojas de albahaca fresca y deja reposar unos minutos antes de cortar.

Dato Adicional

Historia Receta Pizza de verduras

La pizza suele asociarse a una comida chatarra, pero prepararla en casa permite darle otra personalidad sin quitarle lo entretenido. Esta versión con verduras y creada desde cero, apuesta por una masa integral y una cubierta cargada de vegetales, convirtiéndola en una alternativa que puede formar parte perfectamente de una alimentación equilibrada. Además, hacer desde la masa hasta el último detalle tiene ese componente de cocina casera que hace que incluso una comida sencilla se sienta especial, sobre todo si se prepara para compartir.

También es una buena manera de jugar con las proporciones. Por ejemplo, una base más delgada permite darle protagonismo a la cubierta, mientras que moderar la cantidad de queso ayuda a mantener la preparación más liviana sin perder ese toque gratinado que hace irresistible a una pizza. Y si buscas una opción con mayor aporte proteico, puedes incorporar pollo, atún o tofu, dependiendo del estilo que quieras darle. Así, la pizza deja de ser solamente una comida rápida para convertirse en una preparación casera, adaptable y mucho más equilibrada, pero que sigue contando para darse un gustito.