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Receta carne mongoliana

30 min

4 personas

Fácil

480 kcal

Información Nutricional

Calorías: 480 kcal. Proteínas: 32 g. Grasas: 22 g. Carbohidratos: 35 g. Azúcares: 18 g. Sodio: alto (por la salsa de soya). Tip: puedes usar salsa de soya baja en sodio y reducir el azúcar para una versión más liviana.

Ingredientes

  • 600 g de carne de vacuno (posta negra, asiento o lomo liso).
  • 3 cucharadas de aceite vegetal.
  • 4 dientes de ajo picados finamente.
  • 1 cucharada de jengibre fresco rallado (opcional pero recomendado).
  • ½ taza de salsa de soya.
  • ⅓ taza de azúcar rubia.
  • ½ taza de agua.
  • 1 cucharada de maicena.
  • 1 cucharadita de aceite de sésamo.
  • 2 cebollines cortados en rodajas.
  • Pimienta negra a gusto.
  • Opcional: ají seco o merkén.
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Carne mongoliana
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Preparación

  1. En un bowl mezcla la salsa de soya, el azúcar, el agua, la maicena y el aceite de sésamo hasta que no queden grumos. Reserva.
  2. Calienta el aceite en un wok o sartén grande a fuego alto y saltea la carne en tiras por 2 a 3 minutos hasta dorar. Retira y reserva.
  3. En la misma sartén agrega el ajo y el jengibre y cocina por 30 segundos sin que se quemen.
  4. Vuelve a incorporar la carne y añade la salsa preparada. Cocina a fuego medio hasta que espese (3 a 5 minutos).
  5. Agrega el cebollín, pimienta y opcionalmente ají o merkén. Mezcla bien y retira del fuego.
  6. Sirve caliente con el acompañamiento que prefieras.

Dato Adicional

Historia de Carne Mongoliana

A pesar de su nombre, la carne mongoliana no proviene de Mongolia, sino de Taiwán. Fue creada alrededor del año 1950 como una reinterpretación del estilo de cocción de las barbacoas mongolas, caracterizadas por su preparación a fuego fuerte y rápido. Posteriormente, el plato se popularizó en Estados Unidos y luego en el resto del mundo.

Hoy en día esta receta ha sido adaptada según los gustos de cada región, variando en el nivel de dulzor o picante. Se suele acompañar con arroz blanco para equilibrar su sabor agridulce, aunque también puede servirse con fideos, papas o puré. Gracias a su rapidez y sabor intenso, la carne mongoliana es una opción ideal tanto para comidas diarias como para ocasiones especiales.