Preparación
- En un recipiente, mezcla la leche tibia con la levadura y una cucharadita del azúcar. Deja reposar durante 10 minutos.
- En un bol grande, incorpora la harina, el azúcar restante y la sal. Agrega los huevos, la vainilla, la mantequilla derretida y la mezcla de levadura.
- Amasa durante 8 a 10 minutos, hasta obtener una masa suave y elástica que no se pegue demasiado a las manos.
- Cubre la masa y déjala reposar en un lugar tibio durante aproximadamente 1 hora, o hasta que duplique su tamaño.
- Divide la masa en 10 porciones y forma bollos. Colócalos sobre una superficie enharinada, cúbrelos y déjalos reposar otros 20 minutos.
- Calienta abundante aceite a fuego medio. Fríe los berlines de a pocos, aproximadamente 2 minutos por lado, hasta que estén dorados.
- Retíralos y déjalos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
- Para preparar la crema pastelera, calienta la leche con la vainilla. Aparte, bate las yemas con el azúcar y la maicena. Incorpora poco a poco la leche caliente y vuelve a llevar la mezcla a fuego medio, revolviendo constantemente hasta que espese. Deja enfriar.
- Haz un pequeño corte en un costado de cada berlín y rellena con crema pastelera utilizando una manga o una cuchara pequeña.
- Espolvorea con azúcar flor y sirve.
Dato Adicional
Historia Receta Berlines
El berlín es uno de los dulces más tradicionales y queridos de la repostería chilena. Suaves por dentro, dorados por fuera y rellenos con crema pastelera o manjar, estos bollos fritos son un clásico de las panaderías, pastelerías y cafeterías del país. Su origen se relaciona con la repostería alemana, específicamente con el Berliner Pfannkuchen, una preparación que llegó a Chile con la influencia de los inmigrantes alemanes durante el siglo XIX. Con el tiempo, la receta se adaptó a los gustos locales y su nombre pasó a formar parte del vocabulario gastronómico chileno.
En nuestra cultura, los berlines son un clásico acompañamiento en la once, junto a un café o té, aunque también suelen aparecer en reuniones familiares, celebraciones y tardes de invierno. Aunque la crema pastelera es uno de los rellenos más clásicos, el manjar es otra alternativa muy popular y permite preparar una versión más sencilla, ya que solo es necesario rellenar los berlines una vez que estén fritos y fríos. El toque final con azúcar flor completará este dulce que sigue siendo un favorito de las mesas chilenas.
.png)


.png)